07.10.2014

Catástrofe – Palabra del día

Los términos griegos aparecieron en inglés por primera vez a finales del siglo XVI. Los ingleses leían textos griegos y adoptaban algunas palabras. «Catástrofe» es una de esas palabras y significa un cambio rápido o un giro radical.

Al principio, «catástrofe» tenía un significado diferente al actual. Una catástrofe era el desenlace de una pieza literaria. Ésta podía ser positiva o negativa, pero lo principal era que representaba un gran cambio. Los primeros usos entre 1579 y 1602 dejaban esto bastante claro. El primer uso afirmaba que la historia era como «las fábulas de Esopo, pero la catástrofe y el final son bastante diferentes». Hay una conversación sobre una «catástrofe cómica» o una triste, «triste es el argumento, triste la catástrofe».

Poco a poco el término «catástrofe» fue cambiando hasta significar un acontecimiento final, que era malo. En 1672, el poeta Marvel escribió obre «la última guerra y su horrible catástrofe». Unos cien años después, «catástrofe» se utilizó en el sentido de un gran desastre. George Anson estaba al mando de una flota de ocho barcos británicos durante la guerra contra España en 1740. Su trabajo era buscar posesiones españolas y robarlas para los británicos. Su travesía fue todo un éxito: capturó un barco con un tesoro, pero no conquistó ningún territorio. Sin embargo, sufrió un desastre tras otro en el mar. Comenzó con un grupo de 1854 hombres y volvió habiendo perdido el 90 %. En su obra «A Voyage Round the World», Anson describe algunos de los problemas a los que se enfrentó y utiliza la palabra «catástrofe» cuatro veces. Un ejemplo: «Así estábamos todos, tanto en el mar como en la orilla, reducidos a la máxima desesperación por esta catástrofe».